Una lista de espera es una cohorte censurada, no un inventario
Contar a quienes siguen esperando describe a los sobrevivientes del proceso, no a la demanda.
La lista de espera solo contiene a quien todavía está en ella. Quienes egresaron —por atención, por resolución en otro punto de la red, por desistimiento o por fallecimiento— desaparecen del corte. Medir el tiempo de espera promedio sobre esa foto es medir a los que aún no salen, que es precisamente el subgrupo con esperas más largas.
El tratamiento correcto es de análisis de supervivencia: el egreso es el evento, la permanencia es el tiempo a evento, y quien sigue esperando al cierre del periodo está censurado por la derecha, no ausente. Sin esa corrección, las series temporales de espera parecen mejorar cuando en realidad solo cambió la composición de la cohorte.
La consecuencia práctica es presupuestaria: la demanda real y la demanda visible no coinciden, y las decisiones de asignación se toman sobre la segunda.
Dónde se sostieneProyector y simulador de listas de espera